miércoles, 7 de septiembre de 2011

Si rompes una figura de cristal


Todavía recuerdo todas las lágrimas que solté aquel día, ya hace más de cinco meses. Infinitas, me odiabas, y yo más me odiaba a mí misma. “Nunca más vuelvas a llamarme” decías, yo insistía en que no podíamos acabar así... que me dieras otra oportunidad algo tan bonito no podía acabar. No para mí. Éramos uno solo. Evidentemente tú olvidaste lo que era sentir el cielo y como consecuencia vivir en mi infierno por vivir en el suelo como un tipo mediocre mas, un paleto de cuidad. No digo que fuera fácil ni para ti, ni para mí vivir en esa montaña rusa pero ahora, con el paso del tiempo estoy cada día más segura que nunca me amaste, ni lo sentiste y los “para siempre” nunca fueron de verdad.


Hace más de un cinco meses que me disparaste en pleno corazón. Y la herida no se cierra. Desde entonces no he dejado de llorar, de ir a psiquiatras, de autolesionarme, de caer enferma, de volverme loca, de maldecirte y de atiborrarme de antidepresivos para poder seguir viviendo esta mierda. No tienes ni zorra idea de lo que es estar en mi cuerpo y vivir lo que estoy viviendo. Si quieres saber cómo va mi herida, ya que tanto te interesa para luego hablarlo con tus amigos como siempre haces, mi herida se encuentra en eso que tú no tienes y se llama corazón y te diré que, si la aprieto sale sangre y pus. Y si aprieto más, brota también el veneno de aquel último "te amo pa´siempre" que me creí, y si aprieto otra vez sale la decepción de un beso más falso que Judas en un aeropuerto en Austria y si vuelvo apretar brota toda la ira que me causan tus mentiras con nombres de mujer Nina, Kathi, Diana, Lisa, Carmen, Sarha y un largo etc.

Tal día como hoy me abandonaste en los infiernos. ¡Gracias!
Me dicen que pase página, igual que tú la has pasado tan rápido, igual que me has olvidado...pero yo ni olvido, ni perdono.

pd:  igual fui yo quien quiso que pasara, o tú el que está dejando que pase... piénsalo