jueves, 8 de septiembre de 2011

Enséñame de nuevo a vivir en soledad.


Los peores hombres son aquellos que cambian de mujer con la misma frecuencia que cambian de camisa. De haberlo sabido H me hubiera ido sin decirte nada. Ni un adiós, ni un cuídate, habría sido una zorra contigo, que es lo que te merecías, una zorra en tu vida. Te habría dejado tirado como una colilla en la calle. Y ahora, cuando más te necesito, porque ya no veo ninguna salida, tú que me has jodido la vida, ¿Dónde estás? pasándolo bien. Me pregunto muchas veces ¿sí realmente te hice tanto daño el tiempo que estuvimos juntos? ¿si fui tan mala? ¿si realmente no me querías? para que te portarás y te portes tan mal conmigo. ¿Realmente lo merezco? Lo bueno es que ya no te creo nada porque nunca dices nada. Quizás yo sea la rara y la loca y la celosa y la enferma... O a lo mejor los raros son el resto de la gente o sólo tú que miras de forma rara al no te gusta; lo cual, de una forma u otra, me harían diferente también. Porque nunca vas a encontrar una persona como yo (y tal vez sea lo mejor porque no lo has sabido valorar) y sé que me echaras de menos cada día del resto de tu vida.


 Y es que yo no quiero ser princesa, ni creer en Cenicienta, ni tener un gran vestido para verme bonita. Ni tampoco necesito un gran coche para cubrir distancias, ni un hombre alto, con los ojos verdes. Y además, tampoco necesito grandes momentos, ni 'Siempre nos quedará París', ni ningún '¡Buenos días, princesa!', ni ninguna otra frase en especial. Tampoco necesito que Celine Dion le ponga la banda sonora a algo que sólo siento yo, ni tener una madrastra que me impida estar con quien quiero.

Yo sólo necesito algo normal, o quizás algo raro o especial. Pero algo. Algo para mí. Que me haga sonreír el resto de mis días, algo que me llene por dentro, algo que me complazca, algo que me motive, que me lleve a las nubes, algo que al besar sienta mariposas, algo que cuando este con él me sienta segura, protegida, algo que me quiera de verdad, algo que sea inteligente, algo que me haga vibrar, algo que me haga olvidar, algo que no me engañe mas, algo que no me anteponga a los demás, algo que sea bueno en definitiva. Necesito volver a amar pero está vez necesito amar de forma igual.

¿Acaso el mar no es mar? y ¿La piedra no es piedra? Y claro que la vida o mejor dicho mi vida no es nunca justa, pero yo sí. Por eso, cada lágrima que he derramado por ti me debo un paso más hacia delante, un paso hacia la felicidad y tú te debes un paso más hacia atrás...
Lo peor es que si tú me lo pides, lo dejaría todo por seguirte.