viernes, 2 de septiembre de 2011

Nunca más volverá a pasar. Nunca más este dolor.


El corazón me explotó de tanto amor que tenía dentro. Nunca has podido llegar a pensar que lo que tú me querías no era nada en comparación con todo el amor que yo guardaba dentro de mi pecho. Creo que esa fue la razón por la cual todo fue de mal en peor, porque de la noche a la mañana me vi en la sala de espera de un hospital, tomando pastillas en un sillón verde y tragándome mis lágrimas con zumos de arándanos, mientras yo dejaba mi enorme pecho abierto sobre una mesa de quirófano, mis entrañas en la basura y mi destrozado corazón en otras manos.
Si tú hubieras comprendido un poco el amor que te tenia, si  hubieras compartido sonrisas conmigo y si me hubieras abrazado cada vez que mis ojos te lo pedían, quizás hubiera podido anotarlo en mi memoria y así poder utilizarlo durante mucho, mucho tiempo más. En cambio ahora solo me queda echar de menos cada diminuta partícula de nuestro amor que se perdido en el aire.
Porque por muchos abrazos que me den, para no sentirme tan vacía. por muchas caras que vea pasar delante de mí con ojos esperanzados y palabras de aliento, para hacerme sentir mejor, por muchas muestra de etéreo cariño que recibo no tienen la más mínima comparación con un poco de lo que tú me dabas cada día (y mira que era poco) y mientras yo me dedicaba a malgastarlo porque nunca vi un final.
Porque yo siempre fingí que era  fuerte, grande y que nada ni nadie en esta vida podrían tocarme o hacerme daño, era invencible... pero también me han tocado y hundido.


 ¿Quién me iba a decir que el amor podría matar a alguien?