Hoy he encontrado esta imagen, podíamos ser tú y yo… pero no lo somos. Nosotros no somos estos jovenes que rebosan amor por los cuatro costados. Parece que luchan más allá de sus posibilidades por ese amor que desprenden. Parece que nadie y nada les puede tocar y mucho menos separar. Ellos son un bloque. Una torre en mitad del océano. Indestructibles. El destino parece haberles unido de nuevo en esta vida. Esta pareja tiene magia. Tienen algo especial, no sé qué es, pero no puedo dejar de sorprenderme. Parece como si les sobrase el mundo, no hay nada más. Ellos sí que están enamorados, estoy segura que ellos darían todo lo que tienen el uno por el otro por conservar y guardar ese amor que se respira en la foto. Ellos no se harían daño y mucho menos romperían los pilares fundamentales de la confianza y el respeto, que nosotros si rompimos porque nosotros... eso ya no es importante. Nosotros somos diferentes, no somos iguales, yo no soy morena y tú no tienes el pelo largo. Al mirar esta foto siento tristeza, siento envidia, siento amor, siento un enorme vacío en el pecho, siento dolor. Confusión de sentimientos pero gana el amor. Un amor que nosotros nunca tuvimos, el amor que nos falto no se refleja en nuestras fotos. Es curioso cómo voy encontrando piezas y mas piezas para el puzle de mi corazón. Me gustaría tener una historia de amor como estos chicos pero siempre mejorada, una historia de amor directa de las estrellas. Al volver a mirar la foto, me imagino a estas personas, riendo sin parar, dándose besos, teniendo un lenguaje corporal y verbal que sólo ellos conocen, haciendo el amor con todo el alma, persiguiéndose por el piso, jugando a ser cocineros, escuchando música y soñando un futuro juntos porque ellos sí que tienen un futuro juntos. Saliendo de viaje, descubriendo bares secretos, hablando de física cuántica, de la vida, de Dios y de la nada.
Pero posiblemente, ellos no sean pareja, o ya no estén juntos, o quién sabe si se han saltado las reglas del amor y se dan una segunda oportunidad, o tal vez ya estén casados, con niños y todo sea love, love love. Todo depende de ellos dos, y ya no de nosotros.