Desde que era muy pequeña he sentido una extraña admiración por los libros. Tengo una extraña conexión. Me gusta leer,leer sola, sin ruido para perderme dentro de ellos. Me gusta perderme en librerías e ir buscando libros, encontrar libros secretos y nutrirme de ellos. Cada libro que leo es como una ventana a un nuevo mundo. Puedo sentir miedo, amor, aventura, odio, tristeza, reflexionar sobre lo que me cuenta, intriga.
Amo los libros.
Hoy he hecho algo que llevaba más de nueve meses sin hacer. Salir de compras. He salido a la calle y me he dirigido a librerías, una por una he recorrido la cuidad. En una librería había un pequeño concierto, sin mucha gente, en otra un hombre con pelo blanco, el dueño, estaba hablando a una clienta de la historia de un libro (para mí fascinante) que le iba a vender, luego en otra he visto como un hombre con gafas de sol, gorra y bufanda se llevaba un libro dentro del bolsillo del abrigo.
He paseado por las estanterías, he sentido el aroma que desprenden los libros y no he podido evitarlo y he caído en la tentación. Los libros me llamaban. Hacia tanto tiempo que no lo hacía. Dentro de mí se ha encendido el corazón. Me he comprado cuatro libros. ¡¡¡Cuatro!!!
Antiguamente el hecho de comprar libros no era valioso, lo hacía y los leía… pero ahora es todo un acto de amor.
Espero que me gusten, creo que si.
