No deja de llover, hace frio aunque estemos en Junio. El tiempo es desapacible como en mi interior. Ahora, después de llorar y llorar, siento todo el daño que he producido a otras personas por primera vez. Chicos que una vez me amaron y yo los dejes. Los quería, no los amaba. Ahora soy consciente del dolor que les provoque sin buscarlo, sin quererlo, sin sentirlo. Porque ellos si me amaban. Fui insensible, brusca y tajante. Se acabo y se acabo, y no hay marcha atrás, ni nada más que hablar les decía yo. Buscaba más de lo que ellos me ofrecían, quería un amor total. Ellos me daban todo pero no estaba conforme con nada, ni con sus besos, ni con sus caricias, ni con sus palabras, ni con sus actos de amor, buscaba un príncipe.
Los abandone uno por uno, fui cruel, nunca llore el fin de ninguno y mucho menos pensé en ellos. En lo mal que se podrían sentir, en como duele arrancar los sentimientos de golpe. Seguía mi búsqueda. Un día, sin esperarlo, sin desearlo, cansada chocó conmigo un chico. Él era diferente a todos los demás. En ese momento creí haber encontrado a ese príncipe que soñaba cada noche y lo quería solo para mí. Me volví loca de amor y comprendí que el amor es mucho más que cuatro letras.
Y ahora el tiempo y el destino me devuelven mis actos. Recojo lo que sembré. Estoy llorando todo lo que no llore y sufriendo todo lo que ellos sufrieron. Pero también diré que sólo hay un único gran amor, el amor de nuestra vida. Y ese has sido tú. Te encontré y te perdí.
Pero bueno, también he aprendido que no siempre voy a seguir en este infierno. Solo tengo dos opciones, hacerme más fuerte y salir victoriosa de esto, o bien, hundirme para siempre.
El tiempo, pasa, pesa y no perdona. Puede venir, antes o después, a su antojo y entonces tendrás que rendir cuentas
El tiempo, pasa, pesa y no perdona. Puede venir, antes o después, a su antojo y entonces tendrás que rendir cuentas
