Ahora que ya no estoy, que tienes todo el tiempo del mundo para ti. No dejes pasar las oportunidades que la vida te ofrece, no sufras, no llores, no te enfades. Yo, estaré bien, como siempre.
Ahora que ya me he ido no eches la vista atrás pensando en lo que pudo ser y no fue. Sigue tu camino, hacia delante, seguro y firme. Yo, como siempre, estaré bien.
Ahora que mis recuerdos se van borrando uno a uno de tu mente, no te tambalees, no quieras guárdalos no servirá de nada. Sólo piensa que se tienen que ir, que no hay nada eterno excepto la muerte. Yo, estaré bien.
Ahora que nadie te hace sufrir y ya has dejado de fingir, no te preocupes, tu reputación seguirá intacta. Como siempre estaré bien.
Es hora de seguir tu camino sin mí. El momento de coger impulso y comenzar a volar y si alguien te pregunta como llegaste a olvidar tan pronto, solo responde que fue algo poco a poco y de pronto progresivo. Me olvidaste de querer para seguir tu vida.
Yo, sin embargo, estaré bien (tengo Procaz y Valium) solo quiero que mi ángel de la guarda venga a mí y que me quite esa idea de hacer algo que siempre ronda por mi cabeza. Siempre he estado esperando ese momento de luz que me liberase y cambiase mi vida para siempre. Pero mi ángel de la guarda no vendrá hoy tampoco, esto no ocurre así.
Todo lo ocurrido, todo, formaba parte de un proceso de recuperación. Del mismo modo que me hundí, me volveré a levantar. Gradualmente y luego de repente.
