Espero cartas de amor que nunca llegan. Busco tu último recuerdo mío.
Parece que ya todo está vacío. No queda nada de este amor que tanto nos dio y tanto nos quito. ¿Por qué me duele tanto todavía?
Los días transcurren y son como una montaña rusa de emociones encontradas. Hay veces que te odio, otras te recuerdo y otras (muy pocas) te deseo.
Se hace más duro de lo que imagine. Ahora paso del lloro a la risa, de la risa al silencio, del silencio al ruido y así vuelvo a empezar.
Me cuesta tanto no escribirte cartas de amor, como a ti de enviarlas.
