| Hoy siento la extraña felicidad que dan las tormentas de verano. El olor de lluvia, me hace sentirme bien. Imagino que ya mi cabeza y mi corazón han llegado a un acuerdo (no luchar) voy aceptando que ya no estás y que no vas a regresar. Es más fácil pensar que todos mis recuerdos pertenecen a un sueño de una noche de verano. Así poco a poco tu imagen se borra de mi mente. Es una manera de supervivencia. Sé que tengo perdido mucho, ahora es un tiempo de reflexión, de aprender de los errores, de bajar mi orgullo y esperar que el tiempo me de la confianza y la valentía perdida en mi. Me hubiese gustado que todo esto nunca hubiera sucedido pero hay un refrán que dice que hay que destruirlo todo para renacer otra vez… |