No sé por dónde empezar. No sé muy bien qué debo de pensar. No comprendo y no me gusta.
Cómo me has engañado así, de este modo. Todo tiene principio y final pero contigo, nunca lo puedo encontrar. Desde el principio ha sido difícil, desde el principio no he visto mas que tus ojos y nunca mas allá.
Nos faltan razones, pero los dos tenemos motivos suficientes y ahora corremos en direcciones opuestas. No lo vemos porque nos negamos y nos auto mentimos pensando que mañana será mejor, que cambiaremos pero ese cambio que los dos deseamos, nunca se produce. Nos basamos en teorías de blanco o negro o en teorías de multitud de colores que me hacen perderme. Que no me sirven para avanzar. Que no me calman las ansias. Que no me permiten respirar.
Te amo y te odio al mismo tiempo.
Siempre estamos luchando contracorriente y ya no puedo mas. Aunque te llevo en mi pensamiento en todo lo que hago cada día pero ya no tengo el valor para hacer frente a una realidad que como bien sabemos los dos, nosotros somos polo opuestos. Trato de no pensar, seis horas faltan para amanecer y sigo mirando todo aquello que me une a ti. Todo aquello que me ata tu vida, y mi vida a tu vida y así continuamente. No hay nadie aquí quien me pueda consolar, porque el miedo vive dentro de mi corazón y así voy rozando la locura a ras de la razón, negando la realidad para poder soñar una vez mas.
Para que este sueño no termine porque no quiero despertarme todavía... o tal vez sí.
Ahora ya no quiero escuchar, solo quiero correr, no detenerme, solo correr.