Barcelona es un lugar de tránsito, la sensación de vivir aquí
no es de libertad es simplemente de transito, es una libertad impuesta. Siento que
algo pierdo y no sé que es, no tengo ni idea que pasa a las afueras de estos
muros invisibles. Barcelona es como el mar, es inmenso y la marea te lleva
dentro, muy dentro o de pronto te saca fuera. El tiempo transcurre y lo que al
principio pensé que era un avance con los meses me doy cuenta que es un
estanque que no voy a ningún lado. Sensación de bucle y plegarias para que todo
cambie para que olvide pronto y no me afecte, ni me duela como todavía duele.
Será verdad que necesito a alguien a quien abrazar y besar y
que me proporcione dosis de amor. Llevo varios días rara, extraña, con necesidades
inconfesables con demasiada distancia en donde no puedo burlar al tiempo ni el
silencio.
Veo cosas que me llenan de tristeza, siento cosas
maravillosas que no tengo con nadie con quien compartir pero tampoco necesito a
nadie porque siempre hay un---end. Un final antes o después. Los finales nunca
los planeamos, vienen cuando uno menos lo espera, sientir el vacio, la sensación
de dolor profundo en las entrañas y la opresión en el pecho es lo que voy sintiendo
cada vez menos, pero aun asi hay días enteros, noches infernales en donde mi
cuerpo se revela y me tiembla el alma y no puedo hacer nada porque la carne es
incontrolable y la mente demasiado puta.
Todo ha terminado pero todo está empezando necesito más fuerza,
mas energía, necesito mas fe, necesito poder creer que todo va a ir bien, necesito
poder descansar. Solo sé pedir. Supongo que será porque siempre di más de lo
que me pedían. No tengo nada en común ni lo quiero tener.
Hoy un dia mas… no sé si en el cielo o en el infierno:
