sábado, 16 de junio de 2012


Barcelona es un lugar de tránsito, la sensación de vivir aquí no es de libertad es simplemente de transito, es una libertad impuesta. Siento que algo pierdo y no sé que es, no tengo ni idea que pasa a las afueras de estos muros invisibles. Barcelona es como el mar, es inmenso y la marea te lleva dentro, muy dentro o de pronto te saca fuera. El tiempo transcurre y lo que al principio pensé que era un avance con los meses me doy cuenta que es un estanque que no voy a ningún lado. Sensación de bucle y plegarias para que todo cambie para que olvide pronto y no me afecte, ni me duela como todavía duele.
Será verdad que necesito a alguien a quien abrazar y besar y que me proporcione dosis de amor. Llevo varios días rara, extraña, con necesidades inconfesables con demasiada distancia en donde no puedo burlar al tiempo ni el silencio.
Veo cosas que me llenan de tristeza, siento cosas maravillosas que no tengo con nadie con quien compartir pero tampoco necesito a nadie porque siempre hay un---end. Un final antes o después. Los finales nunca los planeamos, vienen cuando uno menos lo espera, sientir el vacio, la sensación de dolor profundo en las entrañas y la opresión en el pecho es lo que voy sintiendo cada vez menos, pero aun asi hay días enteros, noches infernales en donde mi cuerpo se revela y me tiembla el alma y no puedo hacer nada porque la carne es incontrolable y la mente demasiado puta.
Todo ha terminado pero todo está empezando necesito más fuerza, mas energía, necesito mas fe, necesito poder creer que todo va a ir bien, necesito poder descansar. Solo sé pedir. Supongo que será porque siempre di más de lo que me pedían. No tengo nada en común ni lo quiero tener.
Hoy un dia mas… no sé si en el cielo o en el infierno: