miércoles, 2 de noviembre de 2011

dos


Es increíble como una persona puede cambiar por una medican y eso es lo que me está pasando. Me está intentando apaciguar mi personalidad histriónica, obsesiva, histérica convulsiva pero por mucha medicación que tome y por muchas mejoras que sienta esta, que escribe, esta que ahora ríe, esta que ahora vive, no soy yo. Y no es que no sea yo pero yo no soy así, no puedes intentar ser un cordero cuando llevas dentro un lobo.
Siento como si esa parte de mi quisiera romper el molde que lleva puesto y salir de este estado de extraña visibilidad y la verdad, es que no sé por dónde voy a salir porque noto como lucha, como se revela, como está inquieto en mi aparente tranquilidad.
Es difícil de explicar y más si no estás dentro de mi. Es como si tuviera a dos personas en mi cuerpo, una mala, fuerte, segura, desafiante, extrema, y la otra, más calmada, sonriente, sin buscar problemas… es horrible porque en cualquier momento creo que va a pasar algo, algo que rompa el equilibrio.
Supongo que solo tengo que respirar profundamente y dejar de fabular tanto.