Cuando las palabras no
bastan, porque dentro quema algo que no se puede decir. Que no se consigue
decir. Cuando la persona que tienes delante en lugar de darte la respuesta que esperas
te dice otra cosa. Algo para lo cual no estabas preparada y quema, y escuece y duele y es veneno para mi corazón ¿Qué puedo hacer?. Dice más, dice demasiado. Ese demasiado que es nada, y no significa nada y no
sirve para nada. ¿Qué hacer con el? Porque hay veces que un silencio vale como mil verdades y otras veces como mil cuchillos y en este caso... bueno, tú ya lo sabes. Y el único deseo que antes tenia era devolver ese
dolor. Hacer daño. Esperando así sentirme mucho mejor... pero ahora veo y siento que no es ninguna solución, mi dolor no se va a ir produciendo dolor a mi enemigo. No soy de las que disfrutan viendo sufrir a quien mas he amado. Mi dolor solo tiene un nombre y un apellido.
Por eso recuerda esto : Es
mejor saber que preguntarse, despertar, es mejor que estar dormido y fracasar es mejor
que no haberlo intentado. ¿Puedes tú decir lo mismo?
.
Yo por lo menos soy consciente que sé, que estoy despierta y que lo he intentado.
Eres
irremplazable. Léelo bien, que se te grabe, no lo olvides.
NO ME OLVIDES.
