jueves, 4 de agosto de 2011

¿Eres zanahoria, huevo o café?

El Huevo, La Zanahoria y El café

Había una vez... una hija que se quejaba a su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro. Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo.

En una colocó zanahorias, en la otra huevos y en la última granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra. La hija esperó impaciente, preguntándose qué estaría haciendo su padre. A los veinte minutos el padre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las puso en un recipiente. Sacó los huevos y los colocó en un plato. Coló el café y lo echó en una taza. Mirando a su hija, dijo: "querida, ¿qué ves?
La hija contestó: "zanahorias, huevos y café".

La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego, le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Al sacarle la cáscara, observó que el huevo estaba duro. Por fin, le pidió que probara el café. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma.

¿Qué significa esto papá? - humildemente preguntó la hija. Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad, el agua hirviendo, pero habían reaccionado de forma diferente: La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero, después de pasar por el agua hirviendo, se había vuelto débil, fácil de deshacer.

El huevo había llegado al agua frágil. Su cáscara fina protegía su interior líquido. Pero, después de estar en el agua hirviendo, su interior se había endurecido.

Los granos de café, sin embargo, eran únicos. Después de haber estado en el agua hirviendo habían cambiado al agua.

¿Cuál eres tú de todos los elementos que te nombré en este texto? piensa por unos segundos...

¿Eres zanahoria, que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo que comienza con un corazón maleable, un espíritu fluido, pero después de una muerte, separación, despido... te volviste duro y rígido? Por fuera te ves igual pero ¿eres amargado y áspero, con un espíritu, un corazón endurecido?

¿O eres como el grano de café? Que cambia el agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición, el café alcanza su mejor sabor. Si piensas que eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor, reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.

¿Cómo manejas la adversidad?, ¿Eres  zanahoria, huevo o café?