viernes, 20 de mayo de 2011

1º día después de mi muerte

No ver el sol, ni las estrellas, ya no me importa. No oír las olas del mar, ni sentir la brisa de la montaña ya no me importa. Ya no siento nada y no sé sí es bueno pero es lo que quería. Nunca pensé que sería capaz de dejar de sentir, yo que sólo era un corazón con piernas y ojos. 
Ahora soy una espectadora de la vida. 
Soy la única que esta fuera, y me gusta ver a la gente reunirse, sonreír, hablar, besarse, compartir la vida con gente con la que quiere. Yo no tengo nada de eso pero no me da pena, ni tampoco envidia. Siento una gran felicidad por saber que otros pueden vivir, pueden sentir, pueden luchar y conseguir sus metas. Me alegro de corazón. Llevo 24h sin comer nada, no tengo hambre… será mi nuevo estado.
Una vez creí que había encontrado al príncipe que mataría monstruos por mí, y así fue, así lo hizo pero nunca se lo demostré. Sé que nunca habrá otro igual. Esta historia se acabo y se escapo.
La primavera está en plena explosión y yo… ya no estorbo más.