jueves, 14 de abril de 2011

todo es una gran mentira

Por qué mentimos? Por qué nos auto-mentimos? increíble la capacidad de poder decir mentiras, una tras otra para poder seguir viviendo. Creamos realidades paralelas, mundo irreales dentro de nuestra mente.
TODO ES MENTIRA.
Mentimos en lo mas básico, edad, gustos, opiniones,  relaciones. Mentimos en lo mas general trabajos, actividades, dominio de idiomas. Todos mentimos demasiado. Tenemos ese "don" pero no nos reporta ninguna felicidad porque no vale para nada. Las mentiras no duran mas que una estación y la verdad golpea fuertemente nuestros mundos, como una bofetada en invierno cuando al final no descubren y ahí no te puedes esconder.
No vale de nada intentar ser quien no eres, no vale de nada creer que si tu crees que es verdad se acabara convirtiendo en realidad. La gente empieza a mentirnos demasiado pronto, nos hablan de amor en San Valentina, nos hablan de ilusión, de los Reyes magos, de Papa Noel, nos hablan de otro mundo posible, nos hablan que podemos conseguir todo aquello que nos propongamos, nos hablan de un futuro que hasta ellos mismos desconocen porque es incierto. Nos hablan por hablar. Nosotros mismos nos creamos mas mentiras para poder seguir viviendo.
Debemos tener una carrera, un máster, un año en el extranjero, un verano como voluntario, acudir a un festival de música, visitar el desierto, visitar grandes ciudades, perdernos en un bosque, hacer deporte extremo, trabajar de becario, trabajar de practicas, trabajar en algo que no nos gusta, comprarnos un piso, comprarnos un coche, tener hijos, casarnos, separarnos, tener un amante, dejar y que nos dejen, llorar y sonreír.  Competir y compararnos..Es una masturbación.
Ya no importa si tú dejas de comer, o dejas de salir, de hablar, de trabajar, de viajar, de aprender, de sonreír, de soñar... en el fondo (y aunque no te lo creas) a nadie le importa una jodida mierda lo que hagas y lo que te pase. Puedes ser la persona que tiene todo pero siente un gran vacío en su interior, es como un tumor que crece en silencio y se va apoderando de tu cuerpo, de tu alma y ahí los médicos no pueden hacer nada por tí., en este caso por mi.
Hoy he vuelto trece años atrás y no me ha gustado lo que he recordado, no me ha gustado ver que ya han pasado trece años y que realmente no he vivido, que no soy libre, que no he sido feliz y que hoy por hoy me siento perdida y atada a la miseria. Mi miseria esa que no me deja dormir.
Sólo quiero y pido con todas mis fuerzas cambiar, poder vivir, poder sonreír.
Son chorradas lo que escribo porque antes de tomar una decisión prefiero perder el tiempo escribiendo mentiras, mentiras de mi, de mi vida, de mis metas, porque no soy capaz de enfrentarme a la realidad y decidir y asumir lo que tengo y lo que hay.
Me cuesta tanto elegir, no sé cual es el camino correcto, tengo miedo a equivocarme, tengo miedo a perderme más a no poder recuperarme. Y esto me pasa porque mis decisiones últimamente han sido una mierda, un error, un fracaso tras otro y así me veo y me encuentro. Por eso mismo ahora más que nunca me cuesta tanto decidir. Ya no sé si me gusta lo dulce o lo salado, la noche o el día. Soy un ser volátil, contradictorio, no puedo seguir un camino recto y no desviarme porque no quiero perderme nada de este mundo pero me estoy perdiendo todo.
No hay nada que me consuele, que cambie mi actitud, no encuentro a nadie porque me he dado cuenta que estamos solos. Nacemos solos y morimos solos.
No sé hay gente que me repite una y otra vez que estamos aquí porque debemos de aprender una lección, debemos realizar una tarea que no hemos terminado, me hablan de muchas cosas que aún no comprendo del todo y sin embargo por más que pienso acerca de ello, llego a la conclusión que no se cual es mi tarea y que si este es mi aprendizaje o la lección que debo de vivir... maldita sea!
Tanto he disfrutado antes que ahora estoy jodida, tan mal me he portado que ahora estoy vencida.
La vida es demasiado injusta y cruel para poder vivirla. No me gusta que me discrepen con tonterías como por ejemplo mira a los que están peor que tú. Si soy honesta ellos no me importan, cada uno tiene su mochila, con su peso, tiene su San Martín con sus cosas y nada, ni nadie se pueden comparar.
Somos seres individuales con nuestras frustraciones, nuestros sueños, nuestras metas, nuestras luchas, nuestra felicidad. No podemos criticar gratuitamente porque de lo que estoy segura es que todas tenemos muchas cosas por las cuales nos avergonzamos, nos arrepentimos, lloramos y hasta hemos sido peores que el que esta a nuestro lado.
La bondad de todo ésto nace cuando nos damos cuenta que no somos ni mejores, ni peores. Solo somos nosotros mismos, intentando vivir como podemos, como nuestras circunstancias nos dejan y llevarlo con la mayor templanza del universo.
Es una tontería todo esto pero mi psiquiatra dice que debo de tener una hora para decir todo aquellos que no me deja respirar. Los psiquiatras son demasiado rebuscados, demasiado ambiguos y unos imbéciles en toda regla. No necesito que una persona que me ve una vez a la semana se crea que me conoce, se crea con poder sobre mi y mis pensamientos y mucho menos creo que él (en este caso) me quiera ayudar de verdad. Porque lo que yo necesito es sentirme bien pero el problema reside en que no sé volver a sentirme bien. Sólo es eso.