No puedo dormir por las noches.
Tampoco puedo levantarme por las mañanas y mucho menos puedo centrar mi cabeza.
Ya no salgo de estas cuatro paredes con una ventana que mira a un lugar, el cual no reconozco. No hablo con nadie porque nadie me pregunta nada. Dejo pasar las horas, los minutos, camino de una habitación a otra como si fuese un alma en pena. Tiro de este armazón de huesos y pellejo y camino de un lado al otro del pasillo. Lloro y lloro por no tener ternura, por no tener locura para seguir viviendo y hacer la vida más soportable. Fumo más de lo que me apetece, creo que es una forma lenta para que no me atrape lo mundano. Contradicción hasta para respirar.
No me siento yo, me siento un cuerpo vacío, consumido, dolorido, feo y triste. Espanto a todos los que tengo alrededor. Les asusto, yo me asusto de mi misma. Soy un fantasma. He olvidado todos mis sueños por un amor inalcanzable. Mi piel ha envejecido, esta arrugada, agrietada, irritada, hinchada.
Ni tengo dueño, ni soy esclava, ni soy tuya, ni de todo el mundo. Me siento como un vagabundo que esta encerrado en un sitio que no me deja ver las estrellas por la noche, ni sentir la brisa.
Todos interrumpen mis pensamientos, no tengo ni un minuto de privacidad porque continuamente me vigilan, les dejo hacer, ya no quiero luchar mas.
La decepción no me hace aprender, no es posible el amor como una destrucción y no hay ni un minuto de lucidez, las cosas que hago para vivir es intentar no perder la cabeza. Lo malo es que ya no creo a nadie, ni a mi, ni a mis mentiras.
Sé que es el final, lo pienso noche tras noche, lo intuyo pero el dolor sigue ahí. El lamento no cesa y he perdido mi destino y mi camino... y ahora no sé a dónde tengo que ir, ni hacer.
Me estoy muriendo y es la consecuencia inevitable de la búsqueda de la perfección. Necesito Fe que me quite el sufrimiento, que no me sienta desesperada. Gaste mi vida en viajes, en fiestas, en charlas sin sentido, haciendo planes que nunca se harán realidad y mi juventud ya tiene mil años.
No queda nada de mi, de ti, de nuestro amor solo silencio y frío.