jueves, 5 de agosto de 2010

hotelitos

A lo largo de mi vida por distintas circustancias he estado en habitaciones de distintos hoteles. Hoteles humildes y hoteles de cuatro estrellas.Todas estas habitaciones tienen ese aire impersonal, nada que pueda identificar a una persona, con ese olor caracteristico a limpieza, ambientador y poca ventilación y con sus sabanas frias y rigidas, siempre impolutas y bien planchadas.
A veces  he estado sola, otras esperando a un amante, otras veces con mi familia y ultimamente con mi pareja.
Ahora mismo me encuntro en una habitación de hotel, sola, fumando y mirando a una enorme cama de matrimonio. Afuera está cayendo el dilubio universal, es de noche y hace frio. Nadie podría pensar que estamos a 5 de agosto... mi cumpleaños.
Me pregunto cuanta gente habrá dormido en está misma cama, cuantos de ellos han dormido solos, esperando una llamada, acurrucados en posición fetal, pensando en su día o el que esta por venir, en sus familias, en sus sueños, en sus temores y cuantos han dormido en compañia  y habran prometido promesas que ya no recuerdan. Cuantas mujeres se habran quedado enbarazadas en esta misma cama, cuantos de ellas habrán fingido orgamos y cuantas de ellas habrán decidido que aqui se acabo lo que se daba...
Todas las habitaciones de hotal tienen tantos secretos como huespedes que han ocupado sus cuatro paredes. En este caso mi habitación, es solo eso, una habitación de hotel, no le doy mas vueltas.
Miro el minibara y esta lleno de cosas tipicas, minibotellas de alcohol, patatas fritas, chocolatinas, una botella de agua helada y poco más.
Miro por la ventana y solo veo a lo lejos las luces de la cuidad, lejanas y ajenas. Aqui todo es silencio y creo que hoy será una noche fria y larga... sin ganas de nada.

Aquí se acaba mi día y mi cumpleaños...